Pilotando Sistemas Complejos

Una empresa es un sistema complejo adaptativo (CAS) en permanente estado de crecimiento e innovación. Para ello hay que mantener el sistema al borde del caos (en la llamada zona IV en la teoría de los sistemas complejos), pues es en esta zona donde emerge la complejidad y la inteligencia colectiva. En esta zona estrecha, constantemente construida y reconstruida, cruzada por fuerzas, corrientes y energías antagonistas, en permanente ebullición por la renovación de sus elementos, se crean fluctuaciones creativas que crean gérmenes de cambio positivo en el sistema.

El modelo actual empresarial está muy lejos de asumir estos principios. Dicho modelo se basa en la información y experiencia del siglo XIX y XX. Está centralizado, jerarquizado, especializado y tailorizado. En este tipo de empresa la regulación y control es por programación lineal y cuantitativa. La dirección es piramidal (se basa en el concepto de jerarquía) y el tiempo transcurre de forma lineal. La metáfora que representa a este modelo son los engranajes (por ejemplo de un reloj). Busca la eficiencia a toda costa.

Sin embargo, están apareciendo semillas de nuevos modelos empresariales basados en concepciones muy diferentes del tradicional. Uno de ellos es el modelo en red caracterizado por ser adaptativo, ligero, móvil y basado en el conocimiento y la anticipación. Este modelo se adapta mucho mejor que el tradicional a la complejidad del entorno. La dirección es por pilotaje, en lugar de una programación detallada de tareas. Su metáfora sería la célula (flexibilidad y crecimiento). En esta concepción el tiempo es fractal, se dilata o contrae en función de las fases de la vida de la empresa (se combinan períodos de intensa actividad con períodos de estabilización). Su estructura ya no es piramidal sino reticular. Los empleados ya no son vistos como recursos humanos sino como personas consideradas como un todo (donde lo físico, lo emocional, lo mental y lo espiritual se funde armónica y coherentemente). Bajo esta perspectiva la organización pasa a ser un recurso de la persona. El trabajo está organizado en equipos conectados unos a otros en red posibilitando la emergencia de un todo con capital vivo de conocimientos compartidos, organizado en niveles jerárquicos (se jerarquizan los niveles, no el mando como en los modelos tradicionales) como el hipertexto, donde un conocimiento o práctica conduce a otro conocimiento o práctica gracias a los vínculos.

Para pilotar sistemas complejos se necesita reconocer la diversidad, variedad y complejidad de todos los elementos que están en interacción (partes interesadas, procesos, productos/servicios, tecnología...), proporcionar espacios de emergencia de la innovación (zona IV), generar estructuras combinadas de jerarquías y redes, permitir que las personas se expresen, aprendan y trabajen bajo sus modelos mentales. Todo esto fusionado mediante atractores fuertes como son los principios y valores compartidos.

De cómo pasar de un modelo a otro, el pensamiento griego (logos, ethos y pathos) y la mariposa de Lorenz nos dan algunas pistas...